jueves, 18 de noviembre de 2021

Abundancia Eclipsada

 Insomnio marca eclipse: 02:26 am del jueves 18 de noviembre de 2021.



Hace unos días compartí un post (Vulnerable) en inglés, porque de algún modo me sentía avergonzada de hacerlo en español.  Hoy escribí sobre mi realidad actual (que supera cualquier imaginación), y también titulé la entrada al Blog, Vulnerable; solo que esta vez lo escribí en español y lo compartí en las redes.

En el canal de Tik Tok, comencé hace un tiempo a compartir afirmaciones de Luise Hay; además de reflexiones y plegarias de mi libro Tejedora de Cielos.  Esos clips son los que tienen más visitas y más comentarios.  Hay muchas personas allí afuera necesitadas de recitar, escuchar y multiplicar afirmaciones y bendiciones, que sostengan su esperanza.

Debo reconocer que sufro del Síndrome del Impostor.  Me parece irónico estar compartiendo afirmaciones sobre prosperidad y abundancia cuando vivo en la pobreza.  A pesar de eso, esta noche que pasó sentí inspirada para crear dos audios, uno solo con imágenes y sonido y otro con mis propias afirmaciones y bendición de abundancia.

El síndrome del impostor, a veces llamado síndrome del fraude, es un trastorno psicológico en el cual las personas exitosas son incapaces de asimilar sus logros. Quienes tienen muchos logros y triunfos suelen sufrir; así que esta enfermedad no se compara con la baja autoestima o falta de confianza. De hecho, algunos investigadores la han vinculado al perfeccionismo, sobre todo en mujeres. La tendencia a minimizar y subestimar el éxito es significativa en quienes padecen el síndrome del impostor.





Hace un par de años, una persona me pidió que le diera un Taller de Abundancia.  Creo que me reí.  En ese momento, ya tenía algunas complicaciones, aunque no eran tan graves como ahora.

Me parecía que como en las demás áreas en las que sí dicto cursos y talleres, debería no solo tener conocimientos, sino también resultados.  Me ha parecido siempre un fraude compartir o crear afirmaciones, meditaciones guiadas o incluso dictar un taller, si no logro que la abundancia fluya en mi vida.

Este insomnio me tiene pensando y dando vueltas a una idea.  Dicen que cuando el maestro está listo, los aprendices o alumnos llegan.  En algún momento incluso, comencé a diagramar un Taller de Abundancia.  Lo dejé en suspenso, porque pensé que debería primero lograr la prosperidad en mi vida.


Ahora bien, siguiendo el flujo de energía del universo, si las actividades que realizo: ejercicios de escritura terapéutica, vídeos, meditaciones guiadas, audios, afirmaciones y otros contenidos, le ayudan a otras personas a lograr vivir en Abundancia y
  Paz Interior; entonces, estaría bendiciendo a los demás y ayudando a crear en la vida de los otros lo que yo necesito manifestar en la mía.  Si en mi compromiso de Servicio al Plan Divino y al Bien Mayor, pongo primero mis logros (que nunca llegan), quizá sea ese el bloqueo que no me permite sentir y vivir la Abundancia Divina.


He realizado infinitas meditaciones, ejercicios, afirmaciones; he leído libros, he escuchado audios; he dormido con música en frecuencia especial; he consultado las cartas y las runas; he armonizado mis chakras; he trabajado con códigos sagrados, biodecodificación y Oh’oponopono.  Por sobre todo, he rezado y entregado mi vida a Dios.

Me he negado durante estos años a ayudar a otras personas a manifestar su Abundancia; porque yo no me creo digna de hacerlo, ya que no tengo pruebas o resultados concretos en mi propia vida.



A veces, esperamos que el camino sea haga visible, claro y despejado para avanzar.  Sin embargo, en el Sendero Espiritual, Dios nos permite ver cada vez menos, ilumina apenas, allí donde pisan nuestras sandalias, allí donde nuestros ojos se encuentran con la mirada de otras Almas.

Las preguntas giran y giran sin cesar, a veces arrecian como lluvia de verano.  Dios ríe sobre mi hombro, y me da empujones amorosos para que salte al vacío.



Si creo haber trabajado la culpa y la vergüenza de ser desleal al clan y a los mandatos familiares; quizá sea hora de trabajar la vergüenza, la culpa y la falsa modestia (como decía una amiga de la adolescencia, cada vez que yo decía que mis dibujos no eran tan bonitos).

Me he pasado un largo rato esperando que Dios me de pruebas de que lo hago funciona en mi vida.  Creo que Él está esperando que yo comparta lo que sé a través de mi voz, mi vibración, mis técnicas, mis dones y talentos, para que la Abundancia Divina sea manifestada en la vida de otras personas; sin especular cuándo fluirá en mi vida.

Solo Dios sabe.




Yo siento que cada vez estoy más loca que antes y mientras tanto, Dios se divierte conmigo.

Susie, bajo los efectos del eclipse

Susannah Lorenzo, desatando nudos

para Tejer Puentes.




El siguiente ejercicio trabaja con la visualización y la audición.  Se debe escuchar y ver tres veces al día, principalmente antes de dormir.  Debe ser lo último que veamos antes de dormir.  Si quieres que te envíe los clips y audios que menciono en este post, escríbeme por whatsapp (+549 2645839784) o por email: solelor@hotmail.com

Para que realmente funcione, debes repetir la visualización y la escucha del sonido, tres veces al día durante al menos 7 días; aunque el plazo ideal es de 21 días.

Deseo de corazón que Bendiga tu vida en Abundancia y Prosperidad.

 



miércoles, 17 de noviembre de 2021

Vulnerable

Facebook me recordó esta imagen de Blackie y los ojos se me llenaron de lágrimas. Es lo único que extraño de la vida que dejé atrás.


Hace tiempo que no siento alegría en mí corazón, salvo por los pequeños momentos en que alguien ha comprado uno de mis libros o una de mis artesanías.

2021 ha sido un año extremadamente difícil y con mucho aprendizaje.

Celebro y bendigo cada decisión valiente, cada lección de vida, cada libro escrito, cada video creado, cada ayuda recibida, cada señal y cada pequeño milagro y todas las sincronicidades.

Creo que he trabajado más que cualquier otro año: sembrando, creando, generando proyectos y cuidando amorosamente de la siembra.


Sin embargo, la cosecha está tardando demasiado y el 95% del trabajo ha sido gratuito.

Quienes se han cansado de verme pedir ayuda y tienen su vida acomodada piensan que no hago lo suficiente o que con todos mis talentos es imposible que viva situaciones de pobreza.

A mí también me cuesta creer que a pesar de mis talentos, de todo lo que estudio, de todo lo que invierto y todo lo que me esfuerzo, no logre vivir dignamente.

No me gusta pedir ayuda. Me gustaría que llegara mágicamente sin que tuviera que confesar mis miserias. Pero Dios insiste.

Tengo un techo y un lugar cómodo para vivir gracias a la ayuda bendecida que recibo de mis padres para el alquiler.

Pero las semanas de ayuno forzado, raciones mínimas y modo bajo consumo son demasiado frecuentes. Me debilitan físicamente, alteran mi metabolismo y afectan mi estado de ánimo.


En  2017 gané una beca de marketing moderno 3.0 en Business School. Creí haber aprendido todo lo que necesitaba. Si bien yo he evolucionado, mis contenidos y los recursos han cambiado y mostrado una imagen mucho más consciente y clara; me doy cuenta que todo lo que aprendí corresponde a otra mirada, otra cultura, otro estilo de vida. Lo que ofrezco y cómo lo ofrezco no parece lograr clientes ni en San Luis, ni en Argentina.

Tengo seguidores.
Tengo likes.
Tengo miembros de la comunidad de Puentes que disfrutan y reciben lo que hago siempre y cuando sea gratis.

Eso no paga las cuentas, no compra alimentos ni me permite vivir sanamente y dignamente.

Crear contenidos es una manera de sembrar, no solo las semillas de Puentes, de mi Propuesta Integral; sino también, de multiplicar y crear una onda expansiva de Luz, Amor y Buena voluntad.

No me quejo, lo disfruto.

Sin embargo, hay un momento en que llega el agotamiento, en que una necesita recibir, vivir, respirar, disfrutar.

Durante los últimos diez días o más, solo he sobrevivido o resistido; con raciones mínimas, sin los elementos de higiene y cuidado necesarios, sin agua mineral, sin papel higiénico y sin medicación muchas veces. Por ello, he trabajado apenas un par de horas por día, y a veces ninguna.  Hoy por ejemplo, he trabajado un poco desde el celular, porque estoy con cólicos y gastroenteritis. El agua del tanque es muy mala y sucia y aunque la hierva me hace mal.

Hace un rato alguien me preguntó porque ofrezco y recomiendo  cursos de acupuntura y maquillaje. Pues porque intento siempre todo lo que puedo y más. Mí cabeza no para buscando alternativas. Me he inscripto en una plataforma internacional donde uno obtiene comisión por los cursos que vende.


A veces me pregunto cuál es mi lugar.
A veces creo que debería dejar de invertir tanto tiempo y dedicación en una comunidad que solo toma lo que es gratis y no siempre valora lo que recibe.
Otros días pienso que, al menos YouTube, será mí jubilación en algún momento.

Con hambre, las necesidades básicas sin cubrir, el departamento sin sahumar y el metabolismo alterado, no se puede tomar decisiones sabias.

No queda más que esperar, resistir, descansar y creer que Dios todo lo ve y todo lo puede.

Indudablemente, se me sigue escapando la tortuga. Quizá deba aprender aún a poner en valor lo que ofrezco. Quizá deba migrar virtual o físicamente.
Solo Dios sabe.

Susannah Lorenzo
Vulnerable
solelor@hotmail.com
+549 2645839784

viernes, 12 de noviembre de 2021

Vulnerable

 I’ve been here before.  I may have written about this before.

It’s not the first time in my life I have been weeks without eating properly (or even without eating at all), without meeting my basic needs and without even toilet paper. No, it’s not the first time; and according to the law of attraction and all the gurus out there, something must be wrong with me and I am not vibrating high.



Why did I start writing in English?

Because it was the only way to talk about feelings and thoughts without being judged or condemned.  Nobody around me could understand what I wrote; if they did,  they would make feel even lonelier and insane.  My journal when I was a teenager was the only way out, the sky for my wings, the freedom to my soul and the silence where I could speak up and shut out.

Why do I write in English if I am a non native speaker?

Because it is easier to speak about certain feelings without being judged or condemned.  Those who love me don’t know how to deal with this and will either keep distance or turn around or will insist on blaming me for what I am going through.

We are not supposed to talk about starving and basic needs, we are not supposed to talk about depression, we are not supposed to talk about failure, and we are not supposed to talk about becoming homeless no matter how hard you try to make a living.  

We are supposed to keep on, thrive, try harder, be successful, talk about positive things, have a positive attitude, enjoy life and show the world how great you can be.

How did I end up here?

Well, I live in Argentina, and things have got worse after the pandemic, when we were not allowed to work (people working on their own) and when inflation got out of control.

In fact, life has not been easy for me for a long while, especially after 2014 when my body decided it was about time to take things easier and stop running from here to there to make ends meets and keep everybody safe and happy.  

Chronic diseases and chronic pain can change your life, your routine and the way you look at life. You learn that you cannot push your body beyond the limits any more.  You accept what it is and what it cannot be.  You become even more resourceful than ever and you try to figure out how you can be successful and happy with a non cooperative body.

I started working from home and at home.  I dared to make my own handcrafted books without the support of a publisher or an agent.  I honoured my gifts and I accepted I could not only interpret words as a translator, but I could also interpret the messages of Tarot cards and oracles.  I acquired new skills, learn how to edit videos and  I became a content creator on YouTube.

I won a scholarship at Business School in 2017 and I realized how I had hidden my talents and gifts and I learnt how to share my story and show my talents to the world.  At least, I thought I knew how to do it.  But what I learnt was not suitable for the place I live, it’s a different culture, people think differently and I keep having the feeling I was born in the wrong place and ahead of time.

I know, I know... Our soul is never wrong and we come to the perfect place in perfect time for our evolution.  I know the theory.

A lot of people like what I do but they are not ready to pay for it.  I must be attracting the wrong kind of people or I might not be able to attract the clients I need for my business.

Whatever it is, something is out of alignment and I haven’t found the way to fix it yet.

I’ve tried everything.  I’ve jumped far away from my comfort zone. I’ve been the Phoenix so many times that I’ve started to feel extremely tired of doing over.




It’s November 2021 and the rent is being paid by my parents who are old enough to be taken care and not looking after a 57-year-old woman.

I should be happy and content, the place is comfortable and nice; and I am not homeless. It should be enough.  Some days it is. I feel inspired and creative; I write books, posts and articles; I produce videos and share content on my main channel; I do free Tarot readings or share the daily guidance. Some other days it is not enough.  I feel weak, tired, foggy, depleted, overwhelmed and lonely.

It’s hard to stay positive and keep spirits up when the fridge is empty, there is no toilet paper, there is no money coming and nobody seems to be interested in my books or services.  A good meal would really help to regroup and find joy in sharing my talents for free.




Why do I keep writing these kind of posts if nobody is reading?

Because there is still hope.  Because I no longer find suicide the easiest way out.  Because I love my life and what I do.  Because writing can be therapeutic.  Because speaking to God in a loud voice or through my prayers does not seem to be enough and sharing my words out there is like shouting out to the universe that I do need help and I do not know how to make things better. Because the artist in me hopes to find a sponsor or a patron who would be willing to support my work and will give me the boost I need to come out of this dark hole.

I have to admit, I don’t like begging, I don’t enjoy asking for help.  I’ve asked for help too often since 2020 and people around me are getting tired of it and they feel ashamed that I am not able to make money.

I am a Holistic Therapist and even though I can help other people find the missing pieces and understand the signs of the Universe, I don’t seem to be able to overcome this by myself.

I’ve tried meditation, affirmations, moving meditation, MIR method, sacred codes, Mantras, you name it.

Why do I feel lonely?

Because I can no longer talk about my feelings or the truth about my life with the people I love and who seem to love me.  I make them feel frustrated, ashamed or even angry.




What’s my deepest wish?

I would love to be able to make a living with my books, my creative talents and my Tarot readings.

It would be awesome to live in abundance and not to worry about where money comes from and how I am going to pay the bills.

It would be great to have the freedom to choose what to eat and when; to go on holiday, to go out, to enjoy life, to travel on business and to have all my basic needs met (even the amount of water I need to drink every day).

Nobody is responsible for my wounds and my healing process.  Nobody is responsible for my happiness or my welfare.  Nobody but me.

Nevertheless, after being bullied and alienated most of my life, it would be great to know what it feels like to be celebrated and honoured for who I Am.

I visualize, I day dream, I work a lot with my shadow and my behaviour patterns.  I do work a lot.




So, let’s play a game.  When I wake up tomorrow, I will have healthy and delicious food, my bank account will be shining with prosperity and I will have so many orders to ship that I will need to hire an assistant; I will have so many sessions booked that people will have to be included on a waiting list and publishers will become interested in making profits with my books and decks of cards.

Let it be so.

So it is.



This is the vulnerable me.  We should be allowed to talk about whatever it is wrong in our lives.  Then, there wouldn’t be so many people feeling lonely, isolated, alienated and outcast.

If you’ve reached this far; thank you for reading with empathy, respect and compassion.

God bless you.

If you are able to spare a dollar and bless my journey with your kindness, please use this link.

Stay blessed.

Susannah Lorenzo

Vulnerable Susie

From the dark night of the Soul






martes, 9 de noviembre de 2021

Anestesia

La anestesia es peligrosa.
Una se desconecta de las emociones para no sentir dolor.
Cierra el corazón, hace 'como si'...

La mente sale airosa: olvida, ignora fechas especiales, anula necesidades, ejercita el desapego.

El cuerpo, sin embargo, jamás olvida, guarda huellas y cicatrices, almacena sensaciones y procesa lo que nuestra sombra calladamente archiva.

Entonces un día, el agobio nos gana, una rara tristeza nos despierta en la mañana, un desgano se apodera de nuestra agenda y nada parece brillar en nuestro cielo.

Hoy es 9 de noviembre y un recordatorio digital me ha sacudido en la cara que mañana es 10 de noviembre, un día que durante gran parte de mi vida, fue celebración de milagros.

Mañana se cumplirán 34 años de tu decisión inquieta de llegar anticipadamente a este mundo.

Sigo celebrando el milagro de tu vida.
Sigo bendiciendo tus dones, tu risa, tu corazón y cada uno de tus gestos.
Celebro en la distancia, saberte viva.
Rezo en la distancia porque la Paz un día te habite, las tormentas se disipen y tus guerras ya no te gobiernen.

Cuando un hijo nos declara muertos en vida; a veces, nos dejamos morir un poco. Dejamos de ejercer, de sentir, de necesitar, de pedir, de añorar. Nos corremos, nos hacemos invisibles, hacemos silencio, y de algún modo, nuestro corazón deja de latir como lo hacía. 

Debería alcanzarme con que estés llena de vida y salud.

No me alcanza.

Una parte mía te sabe llena de odios y furias.
Una parte mía te siente llena de esquirlas.
Una parte mía sabe que en el abrazo que rechazas y en el nombre que niegas, hay un dolor tan grande que solo Dios puede enseñarte a sanar.

(Darme cuenta que había olvidado mentalmente una fecha tan importante, de algún modo me asusta. Hay algo mucho más terrible que el dolor extremo: no sentir absolutamente nada.)


lunes, 4 de octubre de 2021

El Sueldo de Dios

 Mientras caminaba un rato y disfrutaba de las sierras tan cerca y los jardines fragantes y floridos de las casas del vecindario, tuve la claridad de que todo este tiempo había estado pensando del modo equivocado.

Si bien ya hace un par de años que trabajo para Jefecito, acepto sus indicaciones de destino y actividades por realizar, todo el tiempo estoy pensando en cómo conseguir dinero, comprar lo que necesito y pagar las cuentas.  Eso genera una cuota interesante de estrés, ansiedad, preocupación y una vibración negativa que para nada ayuda a manifestar lo que necesito y deseo.

He obviado un pensamiento lógico: si Dios es mi Jefe, decide mi agenda, mis contactos y mis actividades; entonces, Él es quien paga mi sueldo.  No soy yo quien debe conseguir el dinero, sino que debo ocuparme de cumplir con las tareas asignadas, trabajar en la larga lista de pendientes y disfrutar de lo mucho que me gusta mi trabajo.



Si lo comparo con un empleo ‘normal’ en una empresa, uno, como empleado no está pensando cada día cómo el jefe o la oficina de recursos humanos pagará nuestro sueldo; uno simplemente confía, hace su trabajo lo mejor posible, se enfoca en el rendimiento y la calidad del resultado y confía que a fin de mes, el sueldo que corresponde estará depositado.

Sin embargo, cuando el Jefe es invisible y aceptamos el Puente entre Dios y nuestro trabajo y le entregamos todos nuestros dones y talentos para Servir a quien lo necesite, nos cuesta creer que Dios en verdad proveerá y se ocupará de todo lo necesario.  De algún modo, tenemos fe, confiamos y entregamos una parte del control; pero mientras tanto, nuestra mente sigue con media docena de hámsteres dando vueltas alocadamente en ruedas sin aceitar.



Tal como dice una de mis frases, nuestras crisis de fe, generalmente se producen cuando intentamos convencer a otros, cuando queremos que otros crean en ese Puente invisible  que no deja de sembrar señales en nuestro Sendero.

Creo haber entendido el desafío: trabajar con alegría y en la Gracia Divina, con la certeza de que Dios, hará todo lo necesario para que yo pueda vivir en prosperidad y abundancia.


Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.

Filipenses 4:19


Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y {sin embargo,} vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas?

Mateo 6:26

Susie en manos de Dios

Hágase tu voluntad y que tu Gracia me habite.



viernes, 24 de septiembre de 2021

Bajar de un hondazo

 (Estaba buscando la definición correcta de esta expresión para compartir con quienes me leen desde otros países y descubrí que hay un libro con ese título e incluso una canción.)

Bajar de un hondazo se usa como una metáfora cuando tenemos algún sueño bonito y quizá un poco loco para otras personas, y alguien lo destruye con una actitud o un comentario. Es equivalente a la expresión 'pinchar el globo'.



Esa expresión proviene de una costumbre o práctica que se les enseña, sobre todo a los niños varones, para iniciarlos en la caza y en actividades masculinas que demuestran ‘valentía’ y ‘destreza’.  La ‘diversión’ consiste en bajar de un hondazo a pájaros en vuelo, no porque vayan a comerlos, sino por el simple hecho de matarlos para que ya no vuelen y exhibir sus presas de caza.

Creo que la práctica de cazar animales solo por el placer de matarlos, viene de una cobardía oculta que incita a los hombres a empoderarse a fuerza de destruir a los débiles.  En el caso particular de los pájaros, creo que el mensaje es doble, porque el pájaro puede volar y al bajarlo de un hondazo,  el ‘ser humano’ que lo mata en vuelo se cree más poderoso, porque desde su limitación pedestre, anula el vuelo de un ser que a nadie lastima.

Esta imagen acompaña un poema precioso que encontré.



Luego de una reciente caída después de un ataque energético y emocional, tuve la sensación clara y consciente de que me habían bajado de un hondazo y no era la primera vez.  Cada vez que despliego mis alas de colores, mi luz brilla intensamente y yo me desnudo de miedos y prejuicios, hay siempre alguna persona dispuesta (del entorno familiar) a bajarme de un hondazo por mi propia seguridad y por mi propio bien.

Cuando quedo débil y destruida energéticamente,  busco escuchar audios y meditaciones o ver vídeos que me ayuden a volver a mi centro y conectarme con la energía que alimenta mis sueños y mi propósito.  Fue así que llegué a una entrevista muy interesante que le hicieron a Jorge Lozano H. (un orador, emprendedor, artista y escritor que da consejos de empoderamiento especialmente para mujeres, siempre desde el humor).

En la entrevista, Jorge Lozano habla sobre la importancia del entorno familiar para las personas creativas (diferentes) o con inclinaciones artísticas. Se emociona al compartir como su mamá ha estado siempre en primera fila ‘echándole porras’, aún cuando nadie creía en él, ni siquiera él mismo.



Recuerdo que cuando era niña tenía una necesidad imperiosa de sentirme liviana y flexible, ansiaba aprender a bailar, soñaba con trabajar en un circo como trapecista.  Mi familia nunca fue ni artística, ni musical, ni atlética, sino por el contrario, totalmente pedestre, aficionada a los hondazos, a las jaulas y a la vida perfectamente conservadora, controlada y recatada.

Los innumerables esfuerzos por encorsetarme, normalizarme, repararme (como si estuviera descompuesta o fallada), amordazarme, controlarme e incluso mutilar mi alas, han resultado en distanciamientos, enfrentamientos, condenas, y sobre todo en crisis depresivas por mi lado.

Las porras, celebraciones y elogios han llegado cuando he cumplido con mis roles preestablecidos o me he destacado en oficios que enorgullecen a una familia pedestre: profesora de inglés o intérprete simultánea.



En todo lo demás, que tiene que ver con mis pasiones, mi creatividad, mi sensibilidad y mi intuición, creo que he caminado siempre sobre la cuerda floja, sin la prestancia y la destreza con la que lo hacen los artistas de los circos.

Cuando dejo que Dios me guíe, cuando llueven señales y estrellas para confirmar mi sendero, cuando mi Alma despliega sus alas y mis colores únicos brillan con un brillo inusitado, entonces, yo puedo caminar en paz por la cuerda, sin miedos ni dudas.  Puedo bailar, puedo avanzar sin mirar hacia el abismo, puedo disfrutar el viaje sin certezas ni destino y puedo sentirme inmensamente feliz de ser yo, de ser quien Yo Soy.

Mas cuando la muchedumbre aplaude y hay cantos de alegría por mi danza y mis versos;  y las luces pueden verse desde distancias lejanas, llegará algún mensajero, embajador fiel a las convenciones del clan familiar y con su destreza innata me bajará de un hondazo.  Bastará una palabra certera, una lluvia de sermones, una letanía de reclamos y un corazón anudado por frustraciones y miedos.

Artist: Christian Schloe

Entonces, yo dudaré de mi misma, (sí, otra vez) miraré hacia abajo, me temblarán las piernas, se agitará mi latido, se nublará mi vista y la cuerda por donde camino se sentirá hostil e insegura.  Miraré la mano que sostiene la honda (resortera), la dejaré hacer, expondré mi pecho sin armadura alguna y permitiré que el golpe me devuelva a la tierra de los simples mortales.

Es que cuando las personas que nos aman no saben de vuelos, ni escuchan a los ángeles cantar a sus oídos; creen que su deber es cuidarnos y protegernos de toda esa magia desconocida de la que ellos huyen; creen que es su obligación salvarnos de nosotros mismos y mantenernos a nivel pedestre, quietos, mudos y por sobre todo civilizadamente apagados y normales.

Photo by Lucose Chen


"La soledad no llega por no tener personas a tu alrededor, sino por no poder comunicar las cosas que te parecen importantes a ti, o por mantener ciertos puntos de vista que otros consideran inadmisibles."
Carl Jung

Después de 57 años, entiendo que no lo hacen de maldad, que lo hacen por mi bien, que actúan desde el miedo, la frustración y el dolor, pero no puedo ni debo permitirlo.  Porque luego del hondazo, ellos siguen tranquilos con su vida, aliviados de haberme abierto los ojos con insultos o reclamos poco felices, confiados de que finalmente entenderé el mensaje y viviré como ellos quieren que vivan.  Pero no se quedan a recoger los destrozos, no se percatan de mis alas desplumadas y sangrantes yaciendo en un suelo duro y frío, no tienen manera de ayudarme a encender las luces nuevamente o recuperar la energía que me hace sentir viva o transmutar la energía negativa que recibo de las personas que tanto amo y tanto me aman. No pueden, no saben, no comprenden.

Así como acepto y respeto su manera de ser y ya no pretendo que cambien; del mismo modo, me dispongo a aceptar, respetar y honrar mi manera de ser y no permitir que nadie intente cambiarla.

A veces, la distancia es la única manera, de poder sobrevivir sin ser quemada en la hoguera, o sin ser bajada de un hondazo.

Tejedora de Puentes
Desde la valentía de los 57

Artist: Maya Lindberg


“Es necesario ver la sombra, el lado oscuro de nuestro árbol y tener la fortaleza para alejarnos de lo que nos ha dañado, tenemos que ser nuestra prioridad y dejar de sufrir por familiares que solo nos roban la energía, cada quien que se haga cargo de su vida, reconócelos, pero no formes parte de sus heridas, su ira, su abandono, su hipocresía, su manipulación.”


Artist: Catrin Welz Stein



miércoles, 1 de septiembre de 2021

Desamorada

 Mi corazón parece estar dormido, mustio, amargo, en estado de coma o en modo avión.


A veces estoy odiosa, otros días simplemente estoy ocupadísima en mi trabajo y en la siembra de Puentes, y aunque muchas veces estoy alegre (sobre todo cuando algo me sale muy bien), tengo esa rara sensación de haberme convertido en el hombre de hojalata (el personaje del Mago de Oz) con ganas de sentir pero con ausencia de corazón.

Debe ser la suma de pequeños duelos minimizados y subestimados o quizá sea la condición post traumática de haber vivido situaciones límites que exceden cualquier expectativa o proceso de imaginación.

En este tramo del camino, he quedado bastante sola.  Es algo que sucede cuando hacemos grandes cambios en nuestra vida y de algún modo, cambiamos de carril o de sintonía.  Paso la mayor parte del tiempo encerrada en el departamento, relacionándome solamente a través de las pantallas y las redes sociales.  En realidad, eso no es nuevo, es parte de la nueva normalidad que se instaló en mi vida desde que comenzó la pandemia en 2020.



Pero sí hay algo que es tremendamente diferente y solo lo comprendí viendo vídeos de gatos en el canal de Tik Tok y mirando las historias de La Chepi cuando habla con su gato: durante dos años de mi vida, Blackie fue un compañero fiel, leal, incondicional y mágico en mi vida.



Aunque ambos fuimos siempre muy independientes y cada uno tenía su espacio y sus tiempos, Blackie me obligaba a ejercer y ejercitar el Amor.  No solo me acompañaba en mis sesiones de Tarot Evolutivo y durante las grabaciones de vídeos, también me  hacía su Reiki gatuno cuando estaba muy mal de salud y mi corazón estaba demasiado triste.  Nuestro lenguaje silencioso de miradas, gestos, movimientos y transmisiones mentales, nos mantenían conectados y comunicados.  Muchas veces me obligaba a levantarme cuando no tenía ganas, para que lo dejara salir a pasear o para volver a entrar cuando volvía de sus andanzas.


Nos cuidábamos, nos atendíamos, nos conteníamos, nos mimábamos, nos acompañábamos, nos respetábamos, nos celebrábamos, nos honrábamos, nos amábamos.

Me doy cuenta que desde que me fui de San Juan, el 03 de mayo, he dejado de ejercer y ejercitar el Amor.  Me he dedicado a sobrevivir, resolver, sortear vientos y mareas, aprender, estudiar, sanar, resistir, solucionar y a aceptar la voluntad de Dios.  ¿Cómo se puede vivir sin Amor?  Creo que no se puede, ni se debe.


A punto de cumplir 57 años, el 22 de este mes, tengo que reconocer que es uno de los cumpleaños más solitarios que he tenido.  Y aunque estoy ocupada en celebrar en las redes sociales y en tejer Puentes de Buena Voluntad para que todos seamos bendecidos, una parte de mí está sumida en un sueño profundo, en un coma inducido para no sentir tanto dolor.


Susie©
Desamorada
01 de septiembre de 2021

Puedes descargar y leer la historia de Palo Santo, escrita en homenaje a Blackie, en este enlace.