Hasta ayer, me había prometido no hablar, no compartir, encerrarme en mi
silencio en una pulseada con Dios, hasta que un milagro apareciera para
iluminar mis días. Me sentía miserable y dentro mío los demonios y las sombras
crecían como una enredadera que me asfixiaba.
Dicen que si uno habla de lo malo que nos sucede, es malo, que se
multiplica, que atraemos más de lo mismo. Coincido en que quejarse
constantemente y repetir el mismo lamento cada día, no nos ayuda a salir del
pozo. Pero también creo que compartir con un corazón amoroso, aliviana las
cargas, saca de nuestra mente los miedos y la angustia y cuando están allí
afuera transformados en palabras, se hacen más pequeños y hay espacio en
nuestro interior para crear otras salidas del laberinto.
Cuando no hay disponible un corazón amoroso en escucha atenta, escribir
es siempre una terapia efectiva para ponerle nombre y apellido a lo que nos
pasa.
Ayer, mientras disfrutaba del aire fresco, unos mates y la compañía de
Blackie en el rincón de las suculentas y cactus, rompí el silencio para
escribir sobre este Desierto que se ha vuelto un largo camino desde hace algunos
años.
Después del blog, hice algunas publicaciones sobre esta falta de
espíritu navideño que me hacía sentir una extraña dentro de mí misma. Me
parecía que la niña que vuela cada Navidad, se había congelado en el ártico, a
resguardo de toda la locura del 2020.
Entonces, sucedió lo que siempre pasa: yo escribo, despejo mi mente,
libero espacio dentro de mi corazón y las condiciones son propicias para que Jefesito lance toda la
artillería para inspirarme con un mega proyecto de Navidad en el Corazón.
Así, como si nada, en plena luna nueva, las musas, Dios y el Ángel de
la Navidad provocaron una catarata de creatividad que no ha cesado por más de
12 horas. Es decir, que, a pesar de las dificultades que menciono en el blog,
no me ha quedado otra que posponer el sueño y el cansancio, hasta que la tarea
esté terminada, tal como fue canalizada, debiendo manifestarse en este lunes 16
de noviembre.
La vulnerabilidad, la debilidad, la sensibilidad y la honestidad son el
camino más directo para danzar con la sombra y transmutar las energías.
Solo Dios sabe.
Gracias
Susie
Estén atentos porque muy pronto estará disponible el regalo para la
comunidad de Puentes, en diferentes formatos.
Como se dice en inglés: Stay tuned! (Quédate en la sintonía.)